domingo, 17 de junio de 2012
EN ESTE DIA:
sábado, 2 de junio de 2012
Única: flor andante y maravillosa
Ella es la bruma, el rocío, y la calma. Ella corre y salta y vuela, desde y hacia donde quiere. Es libre, audaz, y muy férrea. Tiene tantas virtudes incalculables, que no alcanzarían todas las líneas existentes y posibles del mundo para describirla.
Sube, se eleva, y explota en mil corazones, preocupada y amando a los que defiende. No se fija en actos, se entrega por nada, y ortoga su máximo potencial a cualquiera que lo precise.
Ella camina, habla, se rie (cosa que creía no volver a hacer), y allí estamos para recibir su amor. De este lado, los que la amamos y respetamos creemos que es una mina sin igual. Tan singular en sus palabras, como en su frontalidad. Desde ya que choca, enfrenta, rechaza, y otras tantas cosas que componen su lado oscuro, pero es tal la luz que irradia a su alrededor, que no hace falta más para soprenderse con su bondad.
De las escaleras monumentales de Constitución, de aquel choque la memoria se perdió, de los estudios, de pianos y guitarras... ella es así, completa e imperfecta. Bella y rozagante en su juventud, estoica y sublime en su madurez. Un ser que supo construir su estructura interna sin lastimar a nadie, cometiendo múltiples errores, pero realizando muchísimos aciertos.
De las miradas con Olguita, de los abrazos de Oscar, y de los profundos besos de Roberto, surgieron entre sus pechos las inminentes ganas de convertirse en mamá. Y tan exitoso fue el deseo, que Marcelo apareció. Una estrella más para iluminar su luz propia... un amor descomunal. Luego de algunos años, sus emociones se transformaron en otro bebé, una niña pujante y luchadora como ella. Sus hijos aprendieron, bien o mal, sus enseñanzas. Y ella amó y ama, sin dudar un minuto a sus semillas vitales.
Del desconcierto y el dolor menos querido, supo salir adelante y recoger los mejores provechos de las situaciones más penosas; y eso es tan motivador, que hasta elevó plegarias de amor en cada afecto cosechado. Marta, Martita, "abila Aaarta": ¡la mamma! Ojalá sigas dándonos tu protección y serenidad, tu compañía y emoción, como todos estos años.
TE AMO. SIEMPRE. A CADA MINUTO.
Fama Grimm
Publicado por Marixi en 12:00 PM
sábado, 18 de febrero de 2012
A tus 35 años, por tu hermana Marixi (adhieren papá y mamá)
A Marcelo:Para vos, que el 18/02 cumplirías 35 años... en mi interior te diré "felíz cumpleaños hermano".
Para Marcelo Exequiel Peralta, quien supo ser el único halo de protección en mi vida: MI HERMANO MAYOR.
"Llevo tu corazón conmigo...
(lo llevo en mi corazón)
nunca estoy sin él.
(A donde quiera que voy vas tú mi amor;
Y donde aquello que hago yo solaes gracias a tí, mi cielo).
No le temo al destino(ya que tu eres mi destino, cariño).
No quiero ningún mundo (porque hermoso
tu eres mi mundo, mi bien).
Este es el secreto más profundo que nadie conoce...
(Esta es la raíz de la raízy el brote del brote
y el cielo del cielo de un árbol llamado vida;
que crece mas alto de lo que el alma pueda esperar... o la mente ocultar)
Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas.
Llevo tu corazón
(lo llevo en mi corazón)".
sábado, 7 de enero de 2012
Reflexiones de principio de año...
Quizás de lo mismo si se trata de un año nuevo......o de un nuevo grupo de pertenencia,
...o de un nuevo lugar donde vivir,
...o de un nuevo amigo,
...o de una nueva pareja.
Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.Nada si se miente y se acomoda la realidad a conveniencias egoistas.
Por eso te deseamos y nos deseamos...
que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena.
… a encerrarse en un lugar seguro,
… a lograr la aprobación de los demás,

… a “matar el tiempo”.
El tiempo es algo precioso:
un recurso no renovable.
Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes.
Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:
... decir lo largamente callado,
... hacerse cargo de los errores
… y pedir disculpas,
… reconocer lo recibido
… y dar las gracias,
… comprender lo no comprendido,
… dejar ir lo que ya no es.
Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo nuevo.
Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros propios pies.
Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad.
Que sepamos ayudar a quien lo necesite...
… sin perdernos en el otro,
… sin invadir ni manipular,
… sin generar dependencia,
… sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.
Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.
Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de camino, afines a nuestra más íntima esencia.
Como decía Vinicius:“La vida es el arte del encuentro”.
No nos escondamos de la vida.

Vivir vivo es poco frecuente entre los humanos.
Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.
Que seamos parte de aquellos que, más que un “Año Nuevo”, celebran cada día un "Día Nuevo", intensamente vivos.
Anónimo.
lunes, 2 de enero de 2012
UN DÍA.........................TIENES..........
Un día, la vida me golpeó tan fuerte que me enseñó a resistir.
Un día, me mintieron de tal forma que me dolió y entónces aprendí a ir siempre de frente con la verdad.
Un día, me falló quien menos imaginaba y entendí que las palabras hay que cumplirlas y de los actos, hacerse cargo. Además, un día lastimé a alguien y fue ahí cuando aprendí a pedir perdón.
Un día lo viví triste y cuando llegó la noche me di cuenta que es mucho más lindo sonreír que llorar.
Otro día, perdí mi tiempo con cosas que no valían la pena y noté que la vida pasa demasiado rápido para perdérsela esperando algo que nunca va a pasar.
Un día, descubrí que tiene sentido enamorarse y pelear por lo que uno siente.
Despues de muchos días entendí, que en la vida todos te van a lastimar, pero tienes que encontrar a las personas por las que vale la pena sufrir.
Tienes que sonreír.
Tienes que saber amar.
Tienes que tener la grandeza para aceptar tus errores y la valentía para pedir perdón.
Tienes que compartir.
Tienes que cumplir.
Tienes que olvidarte de los que te critican y unirte a los que te quieren y por sobre todo tienes que vivir cada momento como si fuera el último...
sábado, 31 de diciembre de 2011
SALUD!!!!!!!!!!!!
Hoy 31 de diciembre es un buen día para reflexionar sobre que nos pasó y que es lo que queremos que nos pase. Luego de meditar y repasar este año solo digo SALUD!!!!!Por eso, y para todos mis afectos, solo pido para el 2012 y para siempre SALUD!!!!!!!!!!
Roberto
miércoles, 7 de diciembre de 2011
FELICES FIESTAS PARA TODOS

Dirán algunos: qué rápido pasó el año! Y otros: duró lo que tenía que durar!
A algunos les habrá faltado tiempo para concretar proyectos y a otros les resultará un alivio que se vaya el 2011.
Habrá sido bueno, regular, excelente, malo, todo es relativo, no? o según el cristal con que se mire.
Tengo muchas ganas de creer que a todos les ha ido de bien para arriba o que por lo menos valió la pena el esfuerzo de intentarlo.
Arriba queridos míos que hay mucho para celebrar, proyectar, intentar, arriesgar, comprender y amar.
Me gustaría que, en la medida de lo posible, se priorice en algún momento "al otro", sea en la circunstancia que sea, cada uno sabrá cuándo, cómo y por qué?.
Mucha merde en lo que se viene para todos.
LKM
sábado, 3 de diciembre de 2011
VERDADES
Reír, es arriesgarse a parecer un tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental.
Hacer algo por alguien, es arriesgarse a involucrarse.
Expresar sentimientos, es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.
Exponer tus ideas y tus sueños, es arriesgarse a perderlos....
Amar, es arriesgarse a no ser correspondido.
Vivir, es arriesgarse a morir.
Esperar, es arriesgarse a la desesperanza.
Lanzarte, es arriesgarse a fallar.
Pero los riesgos deber ser tomados, porque el peligro mas grande en la vida es no arriesgarse.
La persona que no arriesga, no hace, ni tiene nada.
Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, pero simplemente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir…
Solo una persona que arriesga es libre.
domingo, 8 de mayo de 2011
DIA DEL PRIMO
Hoy también lo hacemos pero de otra forma.
La forma es RECORDAR a cada uno de nuestros primos y tenerlos presente en nuestro corazón.
Tenemos primos a los cuales vemos con más asiduidad, otros que nos comunicamos por teléfono, facebook, por blog, mail, o simplemente en las fiestas.
Todos ellos forman parte en mayor o menor medida de nuestra historia personal.
Esa historia personal siempre está marcada por una subjetividad y una carga emocional que nos hace ver a cada uno de ellos quizá distinto a como lo ven los otros.
Eso es lo bueno, ya que nos sirve para poder ver cosas que a veces no percibimos
En lo particular, generalmente a esta altura del partido, trato de extraer lo positivo y también la parte cómica que tenemos cada uno.
Creo que fue una linda idea crear "EL DIA DEL PRIMO" ya que nos obliga a recordarnos y saludarnos .
No puedo dejar de mencionar este año que me reencontré con los primos de Rosario a los cuales le habíamos perdido el rastro y que en la actualidad tengo una gran comunicación con ellos.
Tampoco NUNCA me voy a olvidar de recordar a Marcelo y a Laura, ya que cada día que pasa están más cerca en nuestros corazones.
Para el final es destacable recordar la gran predicción "apocalíptica" de la prima agorera Cristina que dijo que las futuras reuniones de primos tenían que ser con pasillos anchos así podíamos pasar con nuestros andadores sin molestarnos.
Por todo esto y mucho más FELIZ DIA DEL PRIMO PARA TODOS.
Y los invito a escuchar la música que adjunté: Meus primos.
lunes, 28 de marzo de 2011
Las primas escritoras
…bajo metros de la superficie. de Macarena Cuenca, el Martes, 22 de marzo de 2011 a las 0:52
El sol le pegaba en la coronilla de lleno. Abría los ojos tratando de absorber todo el calor necesario, se desperezaba llevando los brazos hacia arriba, los bajaba estirados, hasta la altura de los hombros, extendía los dedos de la mano que chocaban a diestra y siniestra con ladrillos, sentado como estaba, alargaba las piernas que tropezaban con otros ladrillos. Se paraba y empezaba a dar vueltas y vueltas y más vueltas, se mareaba, hasta sentir que el estómago se le estrangulaba. Frenaba y se reía, a carcajadas, imaginaba que la voz subía infinitamente y traspasaba el sol, se reprimía cuando su garganta quedaba al rojo vivo. Agotado por el esfuerzo, se dejaba caer al suelo húmedo de tierra y se inspeccionaba. Primero los dedos de los pies, después las piernas, así hasta el pecho, pasando por el largo de los brazos, contaba cuantos nuevos brotes surgían de su piel, medía el tamaño de los que ya estaban, no se acordaba cuando los vio por primera vez, creía que hacía mucho, como cinco mil soles y cuatrocientas lluvias. Todo su cuerpo estaba repleto de plantas y verdines, se creía árbol, se sentía dichoso porque no recordaba ninguno que tuviera la gracia de pararse, dar vueltas y chillar como él. Se alimentaba de la tierra, comía sus propios retoños, que arrancaba con delicadeza de su piel cuando al menos tenían el largo de su dedo meñique. Le satisfacía sentir la espalda contra el muro, era como un colchón de hojas en otoño. Pensaba en esta época y se reía en silencio, acompañado del movimiento espasmódico de hombros, porque tenía miedo de que, alguien, algún árbol, se diera cuenta de su descaro. Porque la idea de no perder ni una sola hoja, lo hacía importante, perenne, de esa manera se burlaba de ellos, que ni siquiera podían sacar sus raíces de la tierra. Después, bajaba la cabeza y en cuatro patas, buscaba en la tierra. Escarbaba, para encontrar lombrices, no le gustaban los bichitos negros, porque ya uno le había picado la lengua y en cuanto divisaba alguno, lo mataba, sintiéndose ajusticiado por su naturaleza de árbol frente a escarabajo. Así, él, árbol, pasa un tiempo definido por la lumbre del sol. Hoy el sol le pega en la coronilla de lleno. Abre los ojos, trata de absorber todo el calor necesario, se despereza llevando los brazos hacia arriba, los baja estirados, hasta la altura de los hombros, extiende los dedos de la mano pero no puede, sentado como está, alarga las piernas que tropiezan con ladrillos. Se para y siente como sus pies se hunden en la tierra hasta la altura de la rodilla, grita y ningún sonido emana de sus cuerdas vocales, en cambio, de sus ojos brotan perlas de sal, que cubren su cuerpo entero convirtiéndolo en corteza. Ya árbol moría el niño dentro del aljibe, veinte años, pasados, bajo metros de la superficie.
Durar, transitar, merecer, vivir (cuento corto) de Maruxa Laloka, el Domingo, 20 de marzo de 2011 a las 21:06
Durante días estuve tarareando y pensando, casi obsesionada, con una canción de las que solemos decir "clásicos". Es una canción tan emotiva, tan significativa, tan determinante para el camino en tránsito, que se erizan los vellos de mi cuerpo y llorar automáticamente. Por esos vericuetos de la vida, a mitad de la semana, me conecto la radio del celular en los oídos, subo al bondi, saco mi boleto, y la locutora dice: "tomemos un minuto de respiro... pensemos, meditemos, hagamos una pausa de conexión con nuestro interior. Les regalo tres minutos de calma, y si quieren, luego, llamen y comente qué les sucedió". Y en ese instante, comienza a sonar el tema que tanto rondaba mi cabeza, el cual ya era un foco fijo: "Honrar la vida" de la gran Eladia Blázquez. La piel se entumeció, mis sentidos quedaron atrapados íntegramente en esa música y en esa letra, y ya nada había a mí alrededor. De casualidad, logré sentarme -arte difícil en viaje de hora pico dentro de esta ciudad- y mi concentración se agudizó. Fueron los tres minutos más significativos de ese día... Pensé en tantas personas, en tantos caminos, en tantas enfermedades y miedos que nos atormentan, que mi alma fue como si se hubiera volcado al servicio de humanidad completa. Durante ese lapsus, mi esencia se dio en voluntariado a todo el mundo, a todas las ideas de conservación y evolución, a todas las convicciones sanas y perennes. Por sólo tres minutos, dejé de ser "yo" para convertirme en "todos y cada uno de ustedes". Entre las personas que pensé, estuvieron aquellas que me dejaron sin poder despedirnos, y también en las cosas / objetos que tuve y no tuve oportunidad de decir adiós; y allí mis lágrimas emanaron como un río que está apañado por una tormenta fuerte, donde ya no se sabe cuál es quien, y se desmadra del caudal. Lloré mucho, sin importarme la gente a mi lado. Lloré con comienzo y fin pero dentro del llanto, en mi mente las razones que se cruzaban ninguna ya conformaba tal angustia... y ahora me daba cuenta que mi llanto era inmanejable. Mil pensamientos a la vez tenía, razón tras motivo pasaban como en una pizarra, y a todas decía "no". El no que me decía por dentro, era que ninguna la sentía tan profunda como para justificar tal angustia. Y ahí lo comprendí, no soy más que emociones y angustias en este cuerpo; y si mi mente domina en aspectos negativos, es porque mis filtros de gradualidad de hechos reales y pensamientos ensimismados ya no accionan con cotidianeidad. O por lo menos, mis filtros están tan dañados, que encontrar las herramientas para repararlos o para conformar nuevos se hacen cada vez más inaccesibles. La canción culmina, y la locutora habla: "Espero que a ustedes les haya provocado algo de lo que nos sucedió aquí... (suspira) sin palabras. Pura emoción; vamos al corte y volvemos con más programa. Llamen!". En eso veo por la ventanilla, y ya estoy a seis paradas de bajarme. Voy preparando mis cosas, guardo el tejido que voy practicando, me maquillo rápido, y en cuanto vuelvo a ojear afuera, ya debo tocar el timbre y descender. Camino, voy llegando a mi trabajo. El día recién comienza, y yo ya me siento exhausta por todo lo vivido. Tengo mucho sueño y cansancio, debido a que la noche no fue buena. No quedan muchas alternativas: o trabajar y pasar el día, o volver sobre mis pasos y enrollarme como bicho bolita, sin querer enfrentarme. Se hicieron las 17:30hs, al fin, me voy a casa a disfrutar de lo que queda del día... a honrar mi vida desde mi pequeño espacio, con mi hijo y mi marido. Llorando en el regreso en bondi recordando lo vivido, pero también empiezo a hacerlo de felicidad cuando consciente vivo el presente que conformé. Abro la puerta, unas risas me esperan. "Sin palabras", yo también lo digo.

